Aceleeeera, aceleeeera, para ser conductor de primeeeeera, aceleeeraaa... acelCRASHBOOOM
Así comienza este manga de Keiko Senobu, con un accidente de un autobús escolar en el que muchos alumnos morirán y sólo unas poquitas sobrevivirán en el fondo de un acantilado donde tienen que convivir (o sobrevivir) hasta que vayan a buscarlas, porque no pueden salir de allí.
Como pasa en Life, la autora usa la diferente psicología de los personajes en situaciones límite en las que siempre hay algún personaje algo ido de la cabeza que le vuelve egoísta, violento y sanguinario.
Más denso que Life en cuanto a lectura (o sea, más bocadillos) pero en el fondo tiene la misma esencia.
Eso sí, sigo prefiriendo Life.







