Un, dos, tres, toca la pared
Laura, una mujer de 37 años, regresa al edificio donde vivió en acogida hasta que fue adoptada para poder convertirlo en un centro para cuidar de discapacitados. Junto a ella, al gran caserón se trasladan su marido Carlos, y su hijo, Simón, al cual le ocultan un secreto y que además está enfermo. Al poco de llegar, la actitud del niño va cambiando y empieza a jugar a extraños juegos que finalmente podrían acarrear consecuencias negativas en el niño. Y es que el niño asegura que desde que ha llegado a la casa ha conocido a muchos niños... niños que nadie más puede ver. ¿Pero y sentir su presencia?
Otra peli que veo últimamente (el estar malo toda la tarde tirado en la cama es lo que tiene) y es otra película que me ha gustado bastante. No se si es que al no ser muy cinéfilo ahora me están gustando todas las que veo.
Inquietante. La película es una constante de 'terror' psicológico, de ese que no se ve nada nunca pero te tiene en tensión "por si acaso". Y es que en esta película, al contrario que en Los Otros, a veces si que puedes llevarte verdaderos sustos. Y bueno, la interpretación de Belén Rueda es tremenda... ¿cómo esta mujer podía estar en Los Serrano?